El documento aborda el uso creciente de audífonos y sus implicaciones en la salud auditiva, advirtiendo sobre los riesgos de pérdida de audición por exposición a altos volúmenes. Se sugieren prácticas seguras, como limitar el uso a dos horas continuas y mantener el volumen por debajo de 50 decibeles. Además, se enfatiza la importancia de la concienciación sobre el uso responsable de la tecnología para prevenir daños auditivos.