Los derechos humanos son prerrogativas inherentes a la persona que permiten su desarrollo integral. Surgen en el siglo XVIII durante la Ilustración y se reconocen formalmente en la Declaración de los Derechos Humanos y del Ciudadano de 1789 y la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 aprobada por la ONU. Funcionan delimitando una esfera de autonomía individual y protegiendo a las personas contra abusos para contribuir a su desarrollo físico, intelectual, social y moral.