Este documento menciona varios molinos fluviales históricos en Alcalá de Guadaíra, España, incluyendo El de San Juan, El de Benarosa, Del Realaje, El de La Mina, Y el de La Tapada, Y el molino de La Aceña. Describe cómo estos molinos aprovechaban la energía del agua y tenían torres donde se organizaba el trabajo, con cal blanca de Morón y pinos de Oromana que proveían sombra. Finaliza saludando desde Alcalá, conocida como "la panaera".