Los obispos mexicanos se reunieron en su asamblea anual para promover la unidad y comunión entre ellos, renovando los consejos de presidencia que planificarán actividades pastorales para el servicio de la iglesia. Este encuentro coincide con el año de la fe proclamado por el Papa Benedicto XVI, alentando a la conversión personal y pastoral en medio de los retos sociales contemporáneos. Se enfatiza la necesidad de llevar adelante la nueva evangelización y considerar los desafíos actuales como oportunidades para fortalecer la fe y la misión de la iglesia.