El documento resume los principios bíblicos de la santificación según Romanos 6:1-8. Explica que cuando los creyentes son bautizados, son bautizados hacia Cristo y su muerte, por lo que son sepultados con Él a través del bautismo para morir al pecado. Así como Cristo resucitó, los creyentes también resucitarán a una vida nueva y no más serán esclavos del pecado.