El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad autoinmune compleja que afecta principalmente a mujeres y se caracteriza por la producción de autoanticuerpos que conducen a daño tisular y una variedad de manifestaciones clínicas incluyendo síntomas sistémicos, hematológicos, cutáneos y neurológicos. Durante el embarazo, el lupus puede presentar variaciones en su actividad, y los resultados son más favorables en mujeres cuyas condiciones han permanecido estables antes de la concepción. El síndrome antifosfolípido, que está relacionado con el lupus, se manifiesta con trombosis venosa y arterial, complicaciones obstétricas y requiere un manejo específico durante el embarazo.