Martin Luther King fue un líder crucial en la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos, utilizando la desobediencia civil y la no violencia para promover la igualdad racial. Organizó eventos significativos como el boicot de autobuses y la marcha sobre Washington, siendo galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1964 por su resistencia no violenta. Su vida terminó trágicamente con su asesinato en 1968, dejando un legado duradero en la lucha por la justicia social.