Las culturas prehispánicas en México utilizaban diversos materiales naturales como el barro, la piedra volcánica y la calabaza para fabricar utensilios domésticos. También empleaban el adobe, la arcilla, el grafito y otros materiales de construcción para levantar viviendas, templos y centros ceremoniales. El adobe, compuesto de barro y paja, era el material de construcción más comúnmente usado.