La medicina preventiva busca evitar enfermedades a través de la promoción de hábitos saludables, detección temprana y tratamiento oportuno. Se organiza en tres niveles: prevención primaria, secundaria y terciaria, cada una con enfoques específicos y acciones dirigidas a la salud individual y comunitaria. La educación para la salud es fundamental, involucrando procesos de información, motivación y educación para alcanzar un estado óptimo de salud.