Este documento discute el papel de la educación superior en la formación de una sociedad democrática y productiva. Argumenta que la educación debe fomentar tanto el desarrollo científico y tecnológico como la formación de valores ciudadanos y la solidaridad. También sostiene que la educación debe ser multicultural e interdisciplinaria para complementar los saberes científicos con los culturales, éticos y expresivos. Finalmente, propone que el Estado, la comunidad académica y la sociedad civil deben comprometerse con una educación