Un niño de 12 años acudió al dentista con dolor de garganta, región parotídea y masticación, además de fiebre y malestar. Se diagnosticó una parotiditis de las glándulas parótidas. Posteriormente presentó dolor de cuello y vómitos, por lo que fue remitido a un pediatra. El examen reveló rigidez de cuello y el análisis del líquido cefalorraquídeo mostró leucocitosis, diagnosticándose una meningitis linfocitaria desencad