El documento describe el mercantilismo, una doctrina económica que surgió entre los siglos XVI y XVIII en Europa. Se caracterizó por la intervención del estado en la economía y se enfocó en el comercio exterior como fuente de desarrollo. Los mercantilistas creían que la riqueza de una nación dependía de acumular metales preciosos a través de un superávit en la balanza comercial. Algunos representantes clave fueron Thomas Mun, Edward Misselden y Antonio Sierra.