El metabolismo de la glucosa incluye monosacáridos como la glucosa, galactosa y fructosa, y disacáridos como la lactosa y sacarosa, siendo la glucosa esencial para el cerebro y el feto. El organismo regula la glucosa a través de la insulina y otras hormonas que facilitan procesos como la glucogénesis y glucogenólisis. En recién nacidos, tras el nacimiento, la insulina baja y se observan elevaciones en hormonas contrarreguladoras, siendo clave para el manejo de los niveles de glucosa en sangre.