El documento aborda los retos y desafíos de la educación superior en Panamá, destacando la necesidad de renovación académica y adaptación a los cambios tecnológicos y de mercado laboral. Se resaltan problemas como la falta de recursos para investigación y la importancia del uso de TIC en la enseñanza. También se discuten la calidad del docente y del egresado, así como la necesidad de internacionalización y nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje.