Los principales trastornos que causan morbilidad materna son la hipertensión durante el embarazo (incluyendo preeclampsia), la diabetes gestacional, la hemorragia obstétrica, la falta de acceso a servicios de salud, la edad avanzada de la madre, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares. Estos trastornos aumentan los riesgos para la salud de la madre como abrupción placentaria, falla de órganos y coagulación intravascular diseminada.