El movimiento artístico del muralismo mexicano surgió a principios del siglo XX después de la Revolución Mexicana de 1910. José Vasconcelos impulsó la producción de obras monumentales para el pueblo que retrataran aspectos de la historia y cultura de México. Los principales exponentes fueron Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Dr. Atl, quienes utilizaron técnicas como el fresco para plasmar temas como la revolución y la identidad nacional en edificios públicos.