Este documento resume la disputa comercial sobre los tomates entre Estados Unidos y México desde la entrada en vigor del TLCAN en 1992. Los productores estadounidenses de tomates temían perder negocios ante los productores mexicanos con menores costos, por lo que se estableció un precio base mínimo para los tomates mexicanos en 1996. Sin embargo, los agricultores estadounidenses continuaron quejándose de que no podían competir contra los bajos salarios mexicanos, por lo que solicitaron eliminar el acuerdo de precios en