El documento presenta el nuevo modelo de movilidad propuesto para Quito, el cual busca corregir las tendencias del viejo modelo que dependía en exceso del vehículo privado. Se propone gestionar tanto la demanda como la oferta mediante un mejor ordenamiento territorial, un transporte público de calidad e integrado, y tránsito seguro para todos los usuarios de las vías. Se han realizado varias acciones para implementar este modelo, como la construcción de corredores exclusivos para el Metrobús-Q y la primera línea del metro de Quito.