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1. •Acta de la Declaración de Independencia de Venezuela
Las sesiones y abdicaciones de Bayona, las jornadas del
Escorial y de Aranjuez, y las órdenes del lugarteniente
duque de Berg, a la América, debieron poner en uso los
derechos que hasta entonces habían sacrificado los
americanos a la unidad e integridad de la nación
española.
2. S2 Ines
Venezuela, antes que nadie, reconoció y
conservó generosamente esta integridad por
no abandonar la causa de sus hermanos,
mientras tuvo la menor apariencia de
salvación.
3. Mil. Yonny
América volvió a existir de nuevo, desde que pudo
y debió tomar a su cargo su suerte y conservación;
como España pudo reconocer, o no, los derechos
de un rey que había apreciado más su existencia
que la dignidad de la nación que gobernaba.
4. T.N PULIDO
Luego que se disolvieron, sustituyeron y destruyeron entre sí las
varias formas de gobierno de España, y que la ley imperiosa de
la necesidad dictó a Venezuela el conservarse a sí misma para
ventilar y conservar los derechos de su rey y ofrecer un asilo a
sus hermanos de Europa contra los males que les amenazaban,
se desconoció toda su anterior conducta, se variaron los
principios, y se llamó insurrección, perfidia e ingratitud, a lo
mismo que sirvió de norma a los gobiernos de España, porque
ya se les cerraba la puerta al monopolio de administración que
querían perpetuar a nombre de un rey imaginario.
5. SS Víctor Guerrero
A pesar de nuestras protestas, de nuestra moderación, de
nuestra generosidad, y de la inviolabilidad de nuestros
principios, contra la voluntad de nuestros hermanos de
Europa, se nos declara en estado de rebelión, se nos
bloquea, se nos hostiliza, se nos envían agentes a
amotinarnos unos contra otros, y se procura
desacreditarnos entre las naciones de Europa implorando
sus auxilios para oprimirnos.
6. Sin hacer el menor aprecio de nuestras razones,
sin presentarlas al imparcial juicio del mundo, y
sin otros jueces que nuestros enemigos, se nos
condena a una dolorosa incomunicación con
nuestros hermanos; y para añadir el desprecio a
la calumnia se nos nombran apoderados, contra
nuestra expresa voluntad, para que en sus Cortes
dispongan arbitrariamente de nuestros intereses
bajo el influjo y la fuerza de nuestros enemigos.
7. Sgto Ramos
Para sofocar y anonadar los efectos de nuestra
representación, cuando se vieron obligados a
concedérnosla, nos sometieron a una tarifa mezquina y
diminuta y sujetaron a la voz pasiva de los ayuntamientos,
degradados por el despotismo de los gobernadores, la
forma de la elección; lo que era un insulto a nuestra
sencillez y buena fe, más bien que una consideración a
nuestra incontestable importancia política.
8. CNEL ALVAREZ
Sordos siempre a los gritos de nuestra justicia, han
procurado los gobiernos de España desacreditar todos
nuestros esfuerzos declarando criminales y sellando con la
infamia, el cadalso y la confiscación, todas las tentativas que,
en diversas épocas, han hecho algunos americanos para la
felicidad de su país, como lo fue la que últimamente nos dictó
la propia seguridad, para no ser envueltos en el desorden que
presentíamos, y conducidos a la horrorosa suerte que vamos
ya a apartar de nosotros para siempre; con esta atroz política,
han logrado hacer a nuestros hermanos insensibles a
nuestras desgracias, armarlos contra nosotros, borrar de
ellos las dulces impresiones de la amistad y de la
consanguinidad, y convertir en enemigos una parte de
nuestra gran familia.