El documento discute los cambios en los escenarios educativos actuales y las nuevas condiciones en que ocurren los procesos de enseñanza y aprendizaje. Propone dos alternativas para abordar esta situación: aceptar las nuevas condiciones como inevitables o reinventar la escuela. La segunda alternativa implica concebir la educación como un proceso de construcción de subjetividad y no solo de reproducción, dando lugar a lo singular y crítico en un marco de pensamiento esperanzado.