El documento explora la personalidad de Jesús, describiéndolo como un hombre desconcertante pero coherente, que vive en solidaridad con los pobres y actúa con compasión y servicio. Su mensaje central es el reino de Dios, que representa la liberación y sanación para la humanidad, destacando su crítica a una religión que ignora el sufrimiento humano. Jesús es presentado como un ser humano radicalmente honesto, cuyo trato con los demás y relación con Dios reflejan la misericordia y amor incondicional.