Los óxidos son compuestos químicos formados por la combinación de oxígeno con otro elemento, y se clasifican en óxidos básicos, que son compuestos metálicos que reaccionan con agua y ácidos, y anhídridos, que son compuestos no metálicos que forman ácidos al reaccionar con agua. Los óxidos básicos tienen carácter básico y alta solubilidad en agua, mientras que los anhídridos presentan carácter ácido y son generalmente compuestos covalentes. Ejemplos incluyen el óxido de sodio y anhídrido carbónico, cada uno con diferentes aplicaciones en la industria y la química.