El conflicto en Panamá entre los grupos mineros multinacionales y el pueblo ngobe ha escalado, a raíz de la falta de cumplimiento por parte del gobierno con los acuerdos sobre la represa de Barro Blanco. La empresa First Quantum propone adquirir la concesión de Inmet, ofreciendo mayores ganancias a sus accionistas a expensas del medio ambiente y las comunidades locales, mientras el gobierno panameño carece de la voluntad de proteger los intereses nacionales. La situación refleja una compleja red de intereses en la que los gobiernos de Canadá y Panamá juegan roles contradictorios en favor de las corporaciones mineras.