La pancreatitis aguda es un proceso inflamatorio del páncreas que puede ser leve en el 85% de los casos, pero grave en un 5-10%, con múltiples etiologías como cálculos biliares y alcohol. Se clasifica en leve, moderada y severa según la gravedad y duración de las complicaciones. El diagnóstico incluye la elevación de lipasa y amilasa, y el tratamiento inicial es la hidratación agresiva y manejo del dolor.