Las hernias inguinales son más comunes en hombres que en mujeres y se clasifican como directas o indirectas dependiendo de su origen anatómico. Las hernias inguinales asintomáticas pueden tratarse de forma conservadora, pero la mayoría de los pacientes eventualmente requerirán cirugía debido al dolor, mientras que las hernias encarceladas o estranguladas requieren cirugía de emergencia.