Los padres deben evitar forzar a sus hijos a comer y en cambio deben predicar con el ejemplo de hábitos alimenticios saludables. No se debe atosigar a los niños con la comida ni premiarlos o castigarlos con alimentos. Es importante sentarse a la mesa en familia y que todos coman lo mismo para fomentar la socialización y autonomía de los niños. Los padres no deben preocuparse si los niños no comen todo lo del plato o pierden peso drásticamente, pero deben acudir a un profesional si