El documento resume el período barroco en la música europea, que abarcó desde aproximadamente 1600 hasta 1750. Se caracterizó por la polarización de las voces aguda y grave, la presencia obligatoria del bajo continuo, y su evolución desde el barroco temprano hasta el barroco tardío, marcado por la adopción de las fórmulas tonales y el estilo de concierto.