Este texto presenta la descripción del padre de Andrés, don Pedro Hurtado. Se describe a don Pedro como un hombre egoísta y despótico que dirigía la casa de manera arbitraria. Le gustaba gastar el dinero en sus propios caprichos a pesar de las necesidades de su numerosa familia. Ocupaba la mejor habitación de la casa y usaba ropa fina, a diferencia del resto de la familia.