El documento discute la importancia de la planificación estratégica en las instituciones educativas para mejorar la gestión de calidad y cumplir con los objetivos a largo plazo en la formación de ciudadanos responsables y críticos. Además, resalta los desafíos que enfrentan estas instituciones, como la pobreza y la violencia, que afectan la deserción escolar y el bienestar de los estudiantes. Se enfatiza la necesidad de fortalecer los planes de educación institucional para abordar estos problemas y fomentar la inclusión y la calidad educativa.