La planificación del trabajo diario es fundamental para la eficiencia y efectividad del asistente administrativo, incluyendo la organización de tareas y el uso óptimo del tiempo. Se deben establecer prioridades, clasificar tareas y mantener un espacio de trabajo ordenado para facilitar la ejecución de las actividades. Además, desarrollar buenos hábitos y un plan flexible ayudará a manejar imprevistos y mejorar la productividad general.