Las políticas públicas tienen cuatro etapas: 1) gestación, 2) diseño, 3) implementación, y 4) evaluación de impacto. El diseño implica analizar el problema, posibles soluciones, y factibilidad para recomendar una política pública viable con un plan de acción. La implementación se refiere a ejecutar la política a través de acciones gubernamentales y privadas. La evaluación mide los efectos de la política en la sociedad.