El documento analiza la evolución y regulación de los medicamentos biológicos, que son cruciales para el tratamiento de enfermedades graves. Destaca la complejidad de su producción, los riesgos de inmunogenicidad y la necesidad de un marco normativo robusto para su autorización y seguimiento. Además, enfatiza la importancia de facilitar el acceso a estos tratamientos innovadores para mejorar la calidad de vida de los pacientes.