Guatemala enfrenta serias limitaciones económicas, con bajo crecimiento del ingreso y atractividad para la inversión, resultando en solo 20,000 nuevas plazas de empleo formal al año. Para transformar esta realidad, se propone capacitar a jóvenes, vincular educación técnica con el sector empresarial y mejorar la competitividad en costos de energía y logística. Además, es crucial actualizar las normas laborales y fomentar la contratación flexible para diversificar la fuerza laboral.