El documento aborda la importancia de la actividad física y la alimentación en poblaciones con enfermedades crónicas, definiendo la actividad física como cualquier movimiento corporal que conlleva un gasto energético superior al reposo. Se presentan estadísticas sobre la inactividad física y su relación con diversas enfermedades, subrayando que más del 50% de las enfermedades están relacionadas con el estilo de vida. Además, se ofrecen recomendaciones específicas de actividad física para diferentes grupos de edad, enfatizando la necesidad de un enfoque planificado y estructurado.