Las primeras civilizaciones de Mesopotamia y Egipto compartían características como ubicarse alrededor de ríos, tener una organización política centralizada y estatal, desarrollar el comercio y tener creencias religiosas. Mesopotamia se localizaba entre los ríos Tigris y Éufrates y se organizó en ciudades-estado como Ur y Babilonia, mientras que Egipto se ubicó en el valle del Nilo y estuvo gobernado por faraones como máxima autoridad política y religiosa. Ambas