Las moléculas polares tienen una distribución de cargas eléctricas que les confiere polaridad. Esto les permite adherirse fuertemente a otras moléculas polares compatibles. La polaridad molecular depende de la estructura de la molécula, no solo de su composición química. Las fuerzas intermoleculares se clasifican en dipolos permanentes, dipolos inducidos, dipolos dispersos y puentes de hidrógeno. Los tres primeros tipos, conocidos como fuerzas de Van der Waals, involucran la interacción