Ratke propuso ideas pedagógicas en su libro "Principales aforismos didácticos" en 1629, entre ellas: enseñar de lo fácil a lo complejo, repetir con frecuencia lo aprendido, aprender todo primero en la lengua materna y luego idiomas extranjeros, y estudiar intrínsecamente las cosas. Sus aportes pedagógicos incluyeron que el aprendizaje debe ser sin violencia, haber uniformidad y armonía en los métodos, enseñar todo por partes mediante experimentación y observación, y