El Realismo Pedagógico surgió en el siglo XVII como una doctrina dominante que buscaba que lo enseñado tuviera utilidad para quien aprende. Se basaba en métodos inductivos como la observación, evidencia y comprobación influenciado por filósofos empíricos como Francis Bacon. Proponía un currículo centrado en ciencias, historia y experiencia en lugar de la enseñanza humanística y literaria tradicional.