El Comité contra la Tortura examinó el tercer informe periódico de Bolivia, reconociendo avances legislativos en materia de derechos humanos, pero lamentando la falta de respuestas a preguntas cruciales y la aplicación parcial de recomendaciones anteriores. Se destacó la necesidad de tipificar adecuadamente la tortura y de garantizar salvaguardias legales para los detenidos, así como la independencia del mecanismo nacional de prevención de la tortura y la efectiva implementación de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad. El Comité instó al Estado a mejorar la legislación y los procedimientos para prevenir la tortura y asegurar que todas las víctimas reciban reparación.