El documento reflexiona sobre los riesgos del acuerdo comercial anti-falsificaciones (ACTA), cuestionando si la defensa de los derechos de propiedad intelectual justifica la invasión de la privacidad y la libertad de expresión. Se argumenta que medidas punitivas contra el intercambio de contenido digital podrían resultar en un contexto de vigilancia y control, afectando negativamente el acceso a la información y fomentando la brecha digital. Además, se propone la creación de mecanismos más creativos y nuevos modelos de negocio en lugar de aplicar acuerdos como ACTA, que podrían obstaculizar la innovación y la inclusión digital.