El sistema tributario venezolano se fundamenta en normas constitucionales que establecen principios de legalidad, progresividad y capacidad contributiva, regulando la recaudación de impuestos en tres niveles: nacional, estatal y municipal. La potestad tributaria, que es el poder del estado para imponer tributos, se distribuye en distintas instancias administrativas y busca la justificación de la carga tributaria según la capacidad económica de los ciudadanos. Este sistema busca garantizar la equidad y justicia en la imposición de tributos, limitando el poder estatal y protegiendo los derechos de los contribuyentes.