La regulación génica en bacterias a menudo ocurre a través de operones, donde grupos de genes relacionados se transcriben juntos bajo el control de un solo promotor. Los operones contienen secuencias reguladoras que permiten la unión de proteínas reguladoras que activan o reprimen la transcripción. Dos ejemplos clave son el operón lac, regulado por la presencia de lactosa, y el operón trp, regulado por niveles de triptófano a través de atenuación transcripcional.