La Revolución Industrial fue un proceso de transformación económica, social y tecnológica que comenzó a mediados del siglo XVIII en Gran Bretaña y luego se extendió a Europa y Estados Unidos, finalizando hacia 1840. Trajo consigo la introducción de máquinas que revolucionaron la producción, haciéndola más rápida y eficiente, así como el desarrollo del capitalismo moderno a medida que los dueños de fábricas incrementaron sus ganancias. También transformó la sociedad al terminar con los estratos sociales hereditarios.