La diabetes es un problema de salud creciente que requiere que los pacientes realicen tareas de autocuidado diario, lo que puede aumentar su estrés psicológico y riesgo de trastornos mentales. El psicólogo juega un rol importante en el equipo de atención médica al ayudar a los pacientes a manejar el diagnóstico, adherirse al tratamiento, y abordar cualquier problema emocional o de conducta.