El documento analiza el romanticismo en Hispanoamérica, destacando su origen en el contexto post-independencia y las influencias europeas que lo moldearon. Se describen los rasgos característicos del movimiento, como el patriotismo y el regionalismo, así como los avances en la producción literaria, donde emergen géneros como la novela y la poesía popular. Además, se mencionan a varios autores destacados, como José Joaquín Fernández de Lizardi y Esteban Echeverría, y sus contribuciones al desarrollo de una identidad literaria propia en la región.