Los indígenas Tayrona habitaban originalmente el territorio de Santa Marta en el norte de Colombia, donde desarrollaron una avanzada agricultura y comercio con otras tribus. En 1525, Rodrigo de Bastidas fundó la ciudad de Santa Marta y estableció la gobernación de la región. Más tarde, expediciones como la de Gonzalo Jiménez de Quesada partieron de Santa Marta para conquistar otros territorios. La colonización española trajo cambios a la agricultura y las relaciones con los indígenas.