Santa Rosa de Lima nació el 20 de abril de 1586 y es conocida por su profunda vida espiritual y su dedicación a ayudar a los pobres. A pesar de las dificultades y sufrimientos, incluyendo su lucha contra la tuberculosis, tuvo experiencias místicas y fue canonizada en 1671, siendo la primera santa de América y patrona de Perú. Su festividad se celebra el 30 de agosto, destacándose por su legado de santidad y servicio.