Este documento describe los derechos humanos aplicados a la función policial. En primer lugar, señala que el trabajo policial es un servicio social importante para mantener el orden y proteger a los ciudadanos. Luego, explica que las acciones policiales deben respetar los derechos fundamentales de las personas y subordinarse a la legalidad y legitimidad. Finalmente, destaca la necesidad de que la policía brinde protección y asistencia especial a víctimas y grupos vulnerables como niños, adolescentes y mujeres.