Los síndromes coronarios agudos (SCA) son la principal causa de muerte en hombres y la segunda en mujeres, con una mortalidad que varía entre 7-14% dependiendo del nivel de atención. El diagnóstico implica el uso del ECG y la identificación de síntomas como el infarto agudo de miocardio y la angina inestable, que se definen por cambios isquémicos y daño miocárdico. La evaluación de factores de riesgo como tabaquismo, diabetes y hipertensión es crucial en la prevención y manejo de estas afecciones.