Los implantes dentales son estructuras de titanio que reemplazan la raíz del diente y ayudan a prevenir problemas asociados a la pérdida de dientes, como el movimiento de dientes adyacentes y la degradación del hueso de la mandíbula. El procedimiento se realiza en tres etapas y requiere un cuidado adecuado para garantizar su éxito a largo plazo. Los implantes ofrecen una solución permanente, mejorando la estética, la funcionalidad y la calidad de vida de los pacientes.